Cualidades de un Community Manager

Hablamos de profesionales que tienen que ser capaces de desarrollar toda clase de estrategias tanto a nivel de marketing, como en creación y redacción de contenidos, gestión y mantenimiento de comunidades online de usuarios o muchas otras cuestiones que no tienen por qué ser fijas ni predeterminadas.

De hecho, todas estas tareas y funciones suelen transformarse con el tiempo, emprendiéndose nuevas acciones, modificando otras y eliminando las que no nos proporcionen resultados satisfactorios, de ahí la dificultad de dicho trabajo.

Cualidades deseables para trabajar como Community Manager

Un buen community manager debería ser planificador y poseer unas grandes dotes organizativas, al fin y al cabo, el orden y la planificación constantes son dos de las grandes claves para poder desempeñar con éxito esta profesión asociada al Social Media.

Si quieres trabajar como community manager, tendrás que ser capaz de planificar todo con sumo detalle, intentando no dejar nada al azar y llegando, incluso, a anticiparte para prever y paliar los posibles efectos negativos de algunas de tus acciones o de las de la empresa o negocio al que representas.

Es más, también debes ser capaz de sacar ventaja de las consecuencias positivas que puedas obtener tanto tú como profesional como la empresa para la que trabajas, mediante el desarrollo de cierto tipo de estrategias muy concretas.

La llamada “community management” o gestión de las redes sociales es pura comunicación, una comunicación bidireccional y constante entre las dos partes implicadas en este “juego”, es decir, por un lado el community manager, como representante de una empresa, negocio o marca de productos, y por otro los usuarios, como posibles clientes o interesados, al menos, en los servicios, productos o, simplemente, en la información que el primero les ofrece.

De ahí que se diga habitualmente que un buen community manager tiene que poseer unas adecuadas dotes de comunicación. De hecho, muchos profesionales afirman que de las habilidades comunicativas que posee el trabajador en cuestión, depende, en gran medida, el éxito o el fracaso del trabajo que éste desarrolla.

Por tanto, el factor comunicación es crítico cuando hablamos de la gestión de las redes sociales. No obstante, éstos tendrán que gestionar todo tipo de comunidades online, algunas de ellas con un gran número de usuarios con los que tendrán que entenderse y comunicarse habitualmente y, para ello, nada mejor que poseer una capacidad comunicativa innata.

Por suerte o por desgracia, estas dotes comunicativas no se pueden aprender fácilmente y es algo que, en muchas ocasiones, “se tiene o no se tiene”. Como consecuencia de este hecho, podemos concluir que no todo el mundo sirve para esta profesión y, de hecho, el valor y la complejidad de esta clase de trabajos se encuentran en muchas ocasiones subestimados.

La realidad es que, sin estas habilidades comunicativas, es realmente difícil conseguir seguidores (y ya no digamos clientes) de manera online, así como llegar verdaderamente hasta ellos y captar su atención de manera constante.

No olvidemos que uno de los principales objetivos de cualquier community manager es lograr que todos estos usuarios interesados acaben implicándose, de un modo u otro, en los intereses de nuestra empresa, negocio o marca, es decir, tratar de “fidelizar” a estos usuarios para convertirlos en clientes habituales o, incluso, en los llamados “prescriptores”, de los que ya hemos hablado en anteriores artículos.

Al Community Manager le deben importar sus clientes, los seguidores y usuarios con los que se relaciona, tiene que tener un interés real en proporcionarles las soluciones que necesitan, en ayudarles de un modo u otro. De este modo, surgirán relaciones auténticas, estrechas y duraderas, seremos capaces no sólo de conseguir clientes sino de “fidelizarlos”.

Un usuario o seguidor satisfecho puede convertirse en nuestro cliente, un cliente contento puede alargar su relación comercial con nosotros en el tiempo y, si conseguimos demostrar una implicación realmente sincera, tal vez consigamos que estos clientes lleguen a recomendarnos a terceras personas y que lleguen a defendernos incluso ante posibles ataques externos, es decir, que se conviertan en nuestros “prescriptores”, término al que ya hemos hecho referencia en anteriores ocasiones.

Moderación y Prudencia: dos cualidades deseables en todo buen Community Manager

Otra característica primordial en los Community Managers es la moderación. Un buen profesional debe ser moderado, precavido y coherente. En este tipo de trabajo no se puede actuar de forma impulsiva, ni irascible, no podemos dejarnos llevar por el ímpetu de un momento dado, no podemos dejar que un mal día nos afecte y que eso se vea reflejado en los contenidos que vayamos publicando y, mucho menos, en las comunicaciones que vayamos llevando a cabo con los distintos usuarios que visitan las redes sociales y páginas web que gestionamos.

Nadie quiere comentar nada ni mandar mensajes de ningún tipo a empresas o negocios cuyas páginas web y redes sociales están gestionadas por una persona maleducada, malhumorada constantemente o que está siempre a la defensiva.

La empresa que contrate a una persona así para realizar este tipo de labores se arriesga a sufrir una grave crisis de reputación online, a recibir todo tipo de comentarios negativos e, incluso, a perder clientes y, por tanto, a perder ingresos.

Estamos de acuerdo en que, en muchas ocasiones, las críticas de algunos usuarios en torno a la empresa o marca a la que representamos pueden ser injustificadas, poco fidedignas o, incluso, estar hechas “a mala fe” por parte de alguien que quiera hacernos daño (la competencia, clientes insatisfechos o, en general, personas que no nos desean ningún bien).

Sin embargo, nunca debemos caer en el grave error de “entrar en el mismo juego”. No se debe intensificar el conflicto, ni avivar la llama del debate, ese tipo de comportamiento no nos traerá nada bueno, ni a nosotros como profesionales, ni a la empresa-marca a la que estemos representando.

La moderación es vital en este tipo de situaciones, debemos ser comprensivos, ponernos en la piel del usuario y tratar de entender de dónde puede surgir esta crítica. Hablemos de un problema más o menos coherente o no, siempre debemos de tratar de buscar una solución para el conflicto, una adecuada que pueda contentar al usuario en cuestión.

Sabemos que esto no siempre es posible o no es fácil de conseguir en ocasiones, aún así nunca responderemos de manera soez o inadecuada ya que tenemos que ser conscientes de que cuando hablamos o escribimos algo como Community Managers no lo estamos haciendo en nuestro propio nombre sino representando a una empresa o particular que contrata nuestros servicios y a la que podemos perjudicar seriamente si no tenemos un poco de cuidado.

No somos quienes para responder de forma inadecuada en nombre de una empresa o negocio, salvo que los responsables de ésta así lo hayan decidido y nos lo hayan transmitido de este modo. Incluso, en este último caso, deberíamos recomendarles ser prudentes y moderados, buscando evitar situaciones aún más conflictivas. Al fin y al cabo, aunque el Community Manager es un trabajador más de la empresa para la que está contratado, sí que tiene una visión más global de ciertos aspectos de la misma y puede ofrecer un punto de vista más objetivo y veraz para cuestiones concretas.

Entrega e Implicación en tu trabajo de gestión de las Redes Sociales

Una de las principales cualidades que buscan muchas empresas y particulares a la hora de contratar los servicios de un buen Community Manager es su entrega, su capacidad de dedicación. Es decir, se buscan personas que ofrezcan cierta flexibilidad, que estén preparadas para solucionar ciertas incidencias que puedan suceder en un momento puntual.

Trabajar con Internet y con las redes sociales hace que puedan surgir todo tipo de problemas e incidentes a lo largo de la semana y un buen Community Manager debe ser consciente de ello y estar preparado para cuando se requieran de sus servicios en cuestiones realmente relevantes.

Esto no significa que tengamos que ser esclavos de nuestro trabajo sino que, ante amenazas concretas, seamos capaces de ofrecer nuestra mejor versión, ayudar a la empresa a la que representamos y no dejarla “tirada” en momentos de verdadera necesidad.

Es decir, hablamos de lo que muchos denominan “implicación”, convertir el proyecto en el que estamos participando en algo nuestro, algo que nos afecta y que defenderíamos “a muerte” si llega el caso.

Obviamente, para que esta implicación sea real y equilibrada debe ser común por ambas partes: el Community Manager y su cliente. Si el cliente no se involucra en el trabajo desarrollado por el CM para su empresa-negocio, difícilmente puede pretender que el profesional que ha contratado lo haga al 110%.

Pasión en todo lo que haces: tu mejor seña de identidad

Podríamos nombrar muchas otras cualidades deseables en un Community Manager pero, para que esta saga de artículos no se haga interminable, hemos decidido terminar con una característica que no siempre es tenida en cuenta y que creemos que es bastante importante: la pasión.

El Community Manager debe ser un auténtico apasionado de su trabajo, estar entusiasmado con lo que hace y desarrolla cada semana. No sólo debe creer en su potencial y en la labor que lleva a cabo, también debe creer en la empresa que lo contrata, en la marca que representa o en los productos que está ayudando a difundir.

Para poder convencer a otros de lo estupendos que son los servicios que ofrecemos o de lo magníficos que son los productos que ponemos a su disposición, primero tenemos que estar convencidos nosotros de que así es.

No podemos involucrar a terceros en nuestro trabajo y conseguir resultados satisfactorios sino estamos realmente convencidos de las cualidades del cliente al que representamos y de las múltiples posibilidades que conlleva el trabajo que estamos desarrollando.

La pasión y el entusiasmo se contagian, todo el mundo quiere estar al lado de gente así, a todos nos gusta encontrar a personas que aman realmente su trabajo y que ponen todo ese amor en los productos o servicios que ofrecen. Contar con profesionales así dentro de tu empresa o negocio es un auténtico seguro, una garantía de éxito.

El Community Manager: una profesión muchas veces subestimada

No nos cansamos de repetirlo: el trabajo del Community Manager es mucho más complejo de lo que muchos piensan y requiere de una enorme versatilidad. No hablamos de tareas triviales que cualquiera podría desempeñar sino de verdaderas estrategias de trabajo bien definidas y no siempre fáciles de llevar a cabo.

Un trabajo que requiere de una formación totalmente multidisciplinar y continua en el tiempo, al fin y al cabo, la figura del Community Manager está muy asociada a las nuevas tecnologías, sobre todo en lo referente a Internet y las redes sociales, y ya sabemos lo mucho que avanzan éstas, sufriendo continuos cambios en el tiempo y adaptándose a las nuevas tendencias y necesidades que desarrolla la frenética sociedad actual.

Hablar de un buen Community Manager es hablar de marketing online, de redacción profesional de textos y de creación de todo tipo de contenidos web de alta calidad, de gestión y mantenimiento de grandes comunidades online de usuarios, de conocimiento de las principales redes sociales del momento y, por supuesto, de posicionamiento SEO, entre otros aspectos importantes.

Elaborar estrategias de Social Media y llevarlas a la práctica es un auténtico “arte”, algo para lo que no todo el mundo está capacitado. No hay una estrategia predefinida para todos los modelos de negocio: cada empresa, negocio o página web es diferente y requiere de unas acciones distintas para conseguir los resultados esperados, para que el trabajo efectuado se pueda considera un “éxito”.

No hay un patrón exacto que se pueda seguir “al dedillo” en todos los casos, cada tipo de negocio (y a veces cada cliente, incluso) es un mundo aparte, hay que estudiar en profundidad las características específicas de cada empresa-negocio y, en función de ese análisis, evaluar las posibles acciones que se pueden llevar a cabo para tratar de conseguir los mejores resultados posibles.

La empatía en el Community Manager

La empatía, en definitiva, se convierte en una de las claves de este trabajo. No sería exagerado afirmar que no se puede ser un buen Community Manager si no se es empático, si no somos capaces de ponernos en la piel de nuestros clientes, seguidores y usuarios en general.

Una de las características que mejor define a las redes sociales modernas es la interacción, la comunicación multidireccional entre los diferentes agentes que comparten un mismo medio, en este caso, las distintas plataformas online que podemos encontrar en la Red hoy en día.

Por tanto, nada como ser empático y comprensivo para poder desenvolvernos con seguridad en esta auténtica jungla en la que se ha convertido Internet. Tal y como hemos apuntado en anteriores artículos, no podemos acudir a las Redes Sociales pensando únicamente en vender nuestros servicios y productos, en que nos hagan caso a nosotros y que elijan nuestra marca así porque sí.

Se cumple una regla básica: hay que dar primero antes de recibir, es decir, tenemos que ofrecer a los usuarios algo que les llame la atención, algo que capte su atención y que se ajuste a sus intereses y necesidades. Una vez que hayamos hecho esto, empezaremos a ver los primeros resultados en forma de seguidores, nuevos clientes y fidelización de los mismos, nunca al revés.

Puede sonar exagerado pero la verdad es que un buen Community Manager debería ser prácticamente “amigo” de sus seguidores y de sus clientes e, incluso, de los usuarios que se ponen en contacto de manera esporádica con la empresa o marca de productos a la que esté representando.

Le tiene que importar verdaderamente el conseguir solucionar los problemas de estos usuarios, dar solución a sus múltiples necesidades, ofrecerles todo tipo de información para hacer sus vidas más agradables, entender los productos y servicios de su cliente como elementos que pueden facilitar las cosas a sus seguidores, transmitiéndolo así a todo el mundo.

Empresa Gestin Redes Sociales

Somos una empresa formada por ingenieros y expertos dedicada a la gestión de redes sociales de empresas.

Nos dedicamos a mejorar la imagen y la reputación de empresas en Internet y en las Redes Sociales.

Urbisunt S.L. CIF:B45885621.

Dirección: C/ Gardenia 10, 45122 Argés, Toledo.

Email: info@urbisunt.com

Teléfono / Whatsapp: 644306093